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martes, 23 de junio de 2015

Saturno

"La función de Saturno, entonces, parece obvia. Uno ve con claridad que es absolutamente necesaria e imprescindible... Como función, es obvio que esta es una energía impersonal por excelencia. Es el movimiento mismo de los astros... En realidad, es un movimiento impersonal, ordenado, pero nosotros, los seres humanos, ante estos movimientos objetivos, los tomamos de un modo personal. Así, hay en nosotros una suerte de animismo básico, idéntico al del bebé que empieza a gatear, se lleva por delante la pata de la mesa y dice " ¡mala, la mesa!"... Es decir, al personalizar lo impersonal, esto va a aparecer como algo frío, autoritario y malo, que " no me tiene en cuenta..." Esto es lo real: Saturno no tiene en cuenta lo subjetivo y personal. No se trata de que el Universo haya creado la muerte "para uno", sino que, en el orden de las cosas, el Universo cuenta con la muerte... En Saturno tomamos contacto con leyes que trascienden a todo deseo de la parte. Si el deseo de la parte no coincide con la ley, entonces no podrá ser satisfecho... La función de Saturno es el límite..."
(Carutti)

viernes, 10 de abril de 2015

Una reflexión sobre la naturaleza profunda de Capricornio

Reflexión y síntesis sobre Capricornio (después de leerlo en los ascendentes de Carutti):
Aceptar que aquello que tu crees inefable, único, irrepetible, lo máximo, no encuentra una resonancia objetiva en el mundo y no interesa a la mayor parte de la gente, eso es la energía de Capricornio. Ajustar y canalizar el pulso del deseo al receptáculo de la ley, con el fin de objetivizarlo y universalizarlo, eso es Capricornio. Aceptar de buen grado la deflación del idealismo y la confianza ciega sagitariana en lo que debería ser hasta que alcance las dimensiones y las limitaciones de lo que en cada instante es tal y como es, y se manifiesta como se manifiesta, eso es Capricornio.
Johfra Bosschart
Capricornio es el viraje de la energía zodiacal hacia lo esencial, hacia lo que constituye la norma y el patrón de toda forma, manifestación y todo movimiento visible (antes de Acuario, donde el patrón energético queda ya liberado de la forma) de la energía. Eso provoca en el psiquismo una experiencia irrenunciable e inevitable de desierto, de sequedad. Pero el desierto de Capricornio no es el muro de piedra desde el que Virgo observa e intenta comprender el mundo. En Capricornio hay un contacto real e inevitable con la vida, y con lo que la vida le hace a uno. Hay no sólo una sensibilidad, sino una sensibilidad que ha sido capaz de hacerse objetiva. Una sensibilidad orientada a aceptar el hecho, independientemente de cual sea. Un aceptar el efecto de la realidad sobre el cuerpo en cada instante.
Capricornio no vive aislado de los sentimientos como Virgo, ni los encierra para retroalimentarse de ellos como Cáncer, ni depende de su resonancia como Leo, ni los dosifica como Libra, ni se abandona a ellos como Escorpio, ni los idealiza y los sintetiza como Sagitario. Capricornio da cuenta de lo que sucede objetivamente, y experimenta el hecho de que su propia vida tiene lugar en ese suceder. Lo que en Virgo es la intuición de un engranaje que nos trasciende, en Capricornio se experimenta directa e inevitablemente. Lo que en Virgo se quiere comprender y causa angustia al no conseguirlo, en Capricornio se transforma naturalmente en pura obediencia. Por la obediencia, Capricornio encuentra la paz entre la ley y el deseo. Su ascenso a la Montaña representa un cambio de nivel de conciencia en un viaje que se agota en Sagitario. Sagitario representa el fin y la consumación de la experiencia subjetiva. En Capricornio llega la necesidad de aceptar que es la vida la que ordena y manda y que el yo no ha sido nunca el protagonista de ese viaje.
Capricornio nos prepara para la entrada en el reino de lo impersonal y trascendente, no de una forma irracional, incontrolable e intensa, como en Escorpio, sino secuencial, progresiva y consciente. El ascenso a la montaña tiene la función de irnos quitando subjetivamente de en medio para que la experiencia objetiva de la realidad pueda experimentarse de una manera cada vez mas fluida. Lo que en Escorpio es necesidad y seriedad por integrar lo negado de una forma existencial, en Capricornio es necesidad y seriedad por integrarlo todo. La integración escorpiana, a pesar de ser existencial, sigue siendo subjetiva. Escorpio lida con los contenidos subjetivos, sean estos conscientes o no. Capricornio lida con la tarea de integrar los contenidos subjetivos con el orden de la realidad, y experimentarlos como una misma cosa. Por eso su poder es ser capaz de llegar a la esencia común de todas las cosas, la esencia que une el mundo interior con lo de fuera.
Capricornio existe para experimentar la consumación del límite creado en Cáncer. La imposibilidad subjetiva de cualquier forma de ir mas allá de sí misma. La diferencia con Cáncer es radical, porque mientras Cáncer experimenta dentro del límite que traza siempre y en todo momento una experiencia subjetiva, Capricornio llega a la universalidad de la experiencia objetiva que hay dentro de todos los límites. Cáncer se identifica con lo que queda dentro del límite. Capricornio se identifica con la misma ley que crea límites en todas las estructuras para que un mundo o cualquier mundo pueda llegar a ser. Su peligro, obviamente, será siempre la cristalización. Esta es su puerta a la trascendencia. Y a través de la ley, de la comprensión de la ley que crea toda forma, llega al punto del viaje en el que toda forma revela su naturaleza libre, como energía. Aqui la energía de capricornio ha cumplido su función, y está lista para transformarse en Acuario, que es ya un paisaje de pura energía, libre de formas.
Capricorn by Sergem
Una metáfora del camino de Capricornio es la Vía del Samurai, del guerrero que pone toda su voluntad y su deseo al servicio de un orden mayor, sin cuestionarlo ni rebelarse contra él, sencillamente porque es lo que hay y lo que debe hacerse.
La vía del Vedanta Advaita, o no Dualidad, tiene una clara energía capricorniana, en la que la experiencia subjetiva y objetiva del mundo son experimentadas como una misma e inseparable cosa, y en la que no tiene sentido cuestionarse o preguntarse la dirección o el propósito de un hacer personal y subjetivo. Dónde sea que el actor sea borrado del mapa y uno entre en la experiencia de ser vivido por la vida, hay Capricornio. Aunque encuentre su plena manifestación en Piscis, el que consigue ordenar la experiencia Advaita y hacerla comprensible a lo humano, porque es así como debe hacerse, es siempre Capricornio.

jueves, 9 de abril de 2015

Libra y el deseo

Rita Hayworth, sol en libra, venus  conj AC en libra.

Según Carutti, el movimiento de seducción de Libra es de origen psicológico y no energético, ya que esta seducción corresponde a una necesidad de obtener identidad a través del otro. Para esto, "Libra capta inconscientemente el deseo de los otros, y está siempre atento para responder a él".


Para reconocer su propio deseo, Libra necesita sentir el deseo del otro. De ahí que su patología psicológica sea la histeria, "porque es alguien que está constantemente seduciendo, provocando deseo, atento al deseo de los demás, sin saber lo que quiere".