" La seguridad es la esencia del arquetipo de Tauro, seguridad en el nivel material, y protección, comodidad y afecto que nos nutra emocionalmente, son todas necesidades primitivas... básicas para todos nosotros, o más exactamente para la parte de Tauro que todos tenemos. Tauro es el signo que yo asociaría con el Edén, con el refugio seguro donde reina la abundancia. Ahora bien, quizás penseis que el Edén es un lugar maravilloso para estar, y que no querriais abandonarlo jamás, pero las cosas no son siempre así, porque mucha gente vive en edenes muy perniciosos de los que necesitan liberarse. El opuesto de Tauro es Escorpio, el opuesto de este mundo edénico y seguro es la muerte... Los humanos también vivimos dentro de un territorio psíquico básico, y abandonarlo o ir más allá de sus fronteras lleva consigo la implicación de la muerte, que es la razón por la cual nos resistimos tanto al cambio...Entre Tauro y Escorpio hay una tensión dinámica y, arquetípicamente, yo defino a Tauro como el trasfondo básico y seguro en el que nos establecemos a fin de mantenernos en unidad con nosotros mismos, y a Escorpio como el anhelo de morir para renacer de otra manera...
La psicoterapia, la psicología profunda y el psicoanálisis se concentran en hacer aflorar a la conciencia nuestro mito básico a fin de que podamos tener conciencia de él y quizá cambiarlo o transformarlo de tal manera que nuestro mundo se ensanche o se abra. En este aspecto, el psicoterapeuta representa el papel de Lucifer, al tentarnos a abandonar el paraíso: un relato arquetípico que yo asocio con el hecho de abandonar el trasfondo básico. Este relato bíblico ... nos habla de tener que abandonar un lugar familiar, donde nos sentimos a salvo y seguros, para salir al mundo y renacer en él. Observad que es la serpiente, un antiguo símbolo de Escorpio, quien se introduce en el jardín para tentar a Eva, incitándola a hacer algo que la llevará, junto con Adán, a alejarse de su Edén. Lucifer significa el portador de la luz, y es Lucifer quien hace tomar conciencia a Adán y Eva de su condición humana, y así les da la posibilidad de renunciar a la conciencia animal, protegida y segura... y adentrarse en el mundo..."
(Richard Idemon)
A señalar, desde mi punto de vista, la semejanza entre el concepto de Idemon de Tauro, algunos aspectos de los de Cáncer y Luna, de Carutti, y el jungiano de Complejo Materno.
Mucho trabajo virginiano, sin renegar de su esencia mítica y arquetípica, necesita la Astrología, para no ahogarse en la subjetividad total, y convertir la carta natal en una simple mancha proyectiva.
Un espacio para reflexionar y debatir sobre astros, sueños, mitos, arquetipos y... todo lo demás.
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jueves, 13 de agosto de 2015
martes, 14 de abril de 2015
La sombra de los Signos
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| Óleo de Johfra Bosschart |
Leyendo a Carutti, y llevándolo al cuerpo, se hace evidente el juego de la luz y de la sombra que se produce en la interacción energética que hay en los signos y entre los signos. La intensidad, modo, calidad del juego de luces y sombras se asocia siempre al nivel presente en cada cilindro de energía. Por ejemplo, esta mañana he confirmado la pérdida de la mensualidad de mi prestación de desempleo por haberme retrasado unos días en la renovación de la demanda. La inflexibilidad e imposibilidad de diálogo que me he encontrado, familiar en todo punto y asociada a una cristalización obsesiva de toda la estructura capricorniana, constituye sólo otra muestra de una de las muchas variantes de expresión de la sombra de la vibración de la energía correspondiente a Capricornio. El talento es el detrimento, dice Carutti, y donde hablamos del don que cada nivel de energía del Zodiaco (lo que llamamos signos) hablamos necesariamente de su herida.
Así, donde en Capricornio se encuentra un don propio e intransferible de desnudar las formas para llegar a la esencia común de toda estructura, aparece como sombra producida por esa misma luz, la impresionante capacidad de construir un muro de contención que entorpece el libre tránsito y la necesidad de transformación del flujo energético. Por supuesto, la naturaleza de este muro es psicológica, no arquetípica, porque la energía propia de Capricornio se manifiesta en la psique de esta forma dual: proporciona sostén a cambio de supeditarse a un orden necesario y establecido. Este foco de tensión psicológica en la que uno necesita de la energía de Capricornio a la vez que la repudia por resultar demasiado restrictiva, sólo se va integrando conforme uno va aceptando y aprendiendo a convivir con la particular vibración que este signo tiene en su carta. Cuanto más aceptación de la energía de Capricornio que hay en nuestro interior, con sus sombras y sus luces, más posibilidades de integrar la estructura y la autoridad interna que confiere la energía capricorniana.
Obvia mencionar que este baile de dualidad se produce en todos los cilindros de energía de cada signo. Todos los niveles producen sombra, no sólo en los niveles mas bajos de energía se produce una especie de disociación. Al contrario, la capacidad de proyectar una sombra viene siempre con la luz de cada signo, independientemente de su intensidad, calidad y altura. Por ejemplo, los niveles más bajos del cilindro de Sagitario darán una sombra pueril e infantilmente optimista, incapaz de testar o verificar su percepción subjetiva e idealista o su necesidad de movimiento y expansión en la realidad mas cruda del mundo (la que corresponde o se ve desde el ámbito de percepción capricorniana), igual que sus niveles más altos o desarrollados vendrán simultáneamente por un lado, con una capacidad impresionante de síntesis y comprensión de los niveles de manifestación de la existencia, y por otro, con ese dogmatismo, jerarquización y a veces sectarismo, que corresponde precisamente a ese aspecto sombrío relacionado con la competencia característica del ámbito de Sagitario, que es la capacidad de reconocer y atribuirle a todo un sentido, siendo que la sombra de este sentido es la necesidad de que todo el mundo se ajuste necesariamente a él, con lo que concatenaría con el siguiente nivel de sombra capricorniana, que es el espacio donde cualquier jerarquización o dogma se convierte y se cristaliza en ley.
O entrando en el ámbito de Escorpio, en el que quizás se haga más obvio este juego de sombras y luces, al ser una energía que se encuentra y se identifica a sí misma a través de los extremos, encontramos ejemplos de disociación, no sólo en sus niveles más bajos, los asociados tradicionalmente a las características tradicionalmente atribuidas a lo escorpiano, como la manipulación, la depravación o sordidez, etc, sino en los más altos, allí donde aparece también un gran nível de conciencia y una inmensa capacidad de trascendencia. Así, una gran energía escorpiana como un Sai Baba, autoproclamado a si mismo Dios, y reconocido como tal por millones de devotos y seguidores, trae consigo un nivel de sombra paralelo y al mismo nivel, pero de una forma inconsciente. Que Sai Baba sea consciente o no de su sombra no se sabe, pero que en su rol de maestro espiritual se mezclan características luminosas y oscuras de una forma indiscriminada, es un hecho reconocido. Y el mismo caso puede verificarse con muchísimos maestros conocidos, que han alcanzado un gran nivel de desarrollo en el manejo de la energía propio del cilindro de su signo, o de la energía dominante en su carta.
Sería largo, aunque muy interesante, analizar el juego de luces y de sombras que se produce en el cilindro de energía de cada signo, y como un nivel de luz y de sombra concatena siempre, o se desborda (como decía Alimae Sol, en un post reciente), en el siguiente signo o transformación de la energía. Dado que el Zodiaco es una estructura circular, nuestra esperanza es que tenemos infinitos círculos para ir reconociendo e integrando las muchas formas en las que interactúan este juego de sombras y de luces. Lo importante, a nuestro juicio, es ir reconociendo poco a poco que todos tenemos este juego en nuestro interior, y que lo proyectamos de una u otra forma dependiendo del nivel de completitud con el que vivimos nuestra carta, es decir, hasta que punto estamos identificados con una parte de ella en detrimento de otras.
domingo, 12 de abril de 2015
Sobre el proceso de recapitulación
La recapitulación comenzaría en Virgo con la intuición de un orden, continuaría en Escorpio, con la inmersión existencial en lo desconocido, y culminaría en Capricornio, esencializando y despersonalizando el proceso.
Metáforas astrológicas
En Escorpio el agua de la vida se contiene y se hace profunda. Se acumula profundidad y poder. Ese agua aparentemente quieta rebosa vida orgánica, y en ella se producen procesos de transformación en cadena. Sagitario tendría tal vez que ver con la apertura de las puertas del pantano, cuando esta ha alcanzado su máximo nivel. O, mejor, si se trata de un pantano natural, con el rebosamiento por exceso de acumulación. El agua puede, entonces, correr libremente, manteniendose, a la vez, en el mejor de los casos, la profundidad del lago, en el que el caudal entraría, se remansaría y despues continuaría en forma de río, llevando consigo la experiencia de la profundidad.
sábado, 11 de abril de 2015
Sobre la transición Escorpio-Sagitario, según Carutti
Carutti, sobre la transición Escorpio-Sagitario:
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| Johfra Bosschart |
"Para comprender bien a Sagitario, podríamos decir que, energéticamente, es Escorpio "a fondo" (....). La primera gran diferencia está en que la conciencia ya ha experimentado que la muerte y la destrucción forman parte del movimiento de la vida, y que lejos de ser algo que tiene que ser evitado, resulta constitutivo. Siempre hay pérdida, siempre algo se pierde para que otra cosa renazca.
En este sentido, la comprensión profunda radica en darnos cuenta de un punto. ¿Cuando sufre escorpio? ¿Por qué Escorpio está tan ligado al sufrimiento?...porque se queda pegado a lo que se destruyó, en lugar de confiar en lo que inmediatamente va a renacer.(....)
De alguna manera, la energía de Sagitario habla de un río muy caudaloso y potente. Y si ese río se ensucia o si le tiran basura, el río se limpia solo, el mismo río drena esa suciedad. En cambio, el agua que permanece estancada no se limpia nunca. Justamente, lo escorpiano representa el miedo al movimiento de la vida, y por lo tanto, crear un estanque en el cual siempre aparecerá lo oscuro como insoluble. Por el contrario, el movimiento sagitariano es ampliar la conciencia de manera tal que "las cosas van pasando" porque no me quedo pegado a ellas.(....)
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| Johfra Bosschart |
Si en Escorpio la temática era la serpiente de la conciencia enfrentada a la serpiente oscura de la vida, en Sagitario aparece la sensación de la abundancia y la trascencencia de la vida que , justamente, permite trascender el conflicto sin negarlo. En Sagitario hay una percepción de que en ese movimiento en el que la conciencia se enfrenta a la potencia de la vida hay algo que permite que sea trascendido. No negado, sino vivido y superado a un estado más nuevo y más libre. En este sentido, el signo de Sagitario implica Trascendencia, implica la sensación de lo que podemos llamar "el sentido de la vida".
Así como Virgo capta "órdenes", Sagitario capta "el sentido". En cualquier experiencia, la percepción sagitariana va a encontrar la dirección que toma la existencia a partir de allí.
Esta manera de haber logrado articular la realidad en niveles, jerarquizar la realidad en niveles, y en consencuencia, no quedarse pegado al conflicto, hace que la energía de Sagitario sea la que más abundancia energética tenga, porque no pierde energía en controles y conflictos (...)
La relación Escorpio-Sagitario tiene sus puntos felices y sus puntos no tan felices. Por un lado, Sagitario le va a dar optimismo y vitalidad a Escorpio, pero por otro lado, inevitablemente, Escorpio no podrá dejar de ver a Sagitario como negador. Lo que siente una persona de Escorpio respecto a Sagitario es que "está negando algo"....
Sobre el tránsito Escorpio-Sagitario-Capricornio
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| Johfra Bosschart |
Lo que se observa a nivel psicológico en los niveles más bajos del cilindro de energía de Sagitario es un optimismo ciego y pueril que se alimenta de una confianza y un idealismo que aun no han sido probados por la muerte ( al apego a lo intenso y lo profundo). De hecho, aun no me he encontrado ninguna psicología sagitariana que haya incorporado completamente todo lo negado que se ha recogido en Escorpio. Pareciera que el contacto con lo que hay, con la vaina, sea lo que sea que traiga, sin engaños, sin positivaciones ni ideales, sin apoyos, sólo se terminara de integrar y se trascendiera en el siguiente movimiento de absorción de la energía en Capricornio, dónde se vive desnudo de cara a lo que es, pero libre incluso de una solicitación particular hacia lo negado. Aunque, supuéstamente Sagitario representa la síntesis de todas las posibilidades de relación con el otro (a través de su jerarquización en niveles de existencia) que se intuye en Virgo, se avista por primera vez en Libra y se experimenta profundamente en Capricornio, el idealismo de Sagitario resulta muy poco comprensible a no ser como fase de descanso, de estabilización de la energía.
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| Johfra Bosschart |
Para que la modalidad psicológica de Sagitario se rinda a la inevitabilidad del ascenso a la montaña capricorniana ha de experimentar, a nivel psicológico, la muerte de todas sus creencias e ideales. Y esto lo evitará, a un nivel psicológico, con todas sus fuerzas, aunque internamente la energía haya llegado ya a su cota máxima de expansión y reclame su reabsorción en la forma de Capricornio.
viernes, 10 de abril de 2015
Carutti sobre Escorpio
Carutti sobre Escorpio:
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| Autor desconocido |
"Todo lo que la conciencia llama "oscuro" de la vida es lo que quedó fuera en Cáncer. Podríamos decir que el Zodiaco hizo un camino por "afuera" (Leo-Virgo-Libra), y un camino (inconsciente) "por adentro", y ambos caminos se encuentran en Escorpio. Escorpio es el encuentro de estas dos grandes corrientes: la conciencia que fue protegida y aquello de lo que la conciencia fue protegida. Ambas corrientes tienen que encontrarse para que pueda seguir el movimiento...(....).
Escorpio es una energía que tiene como sustancia básica el enfrentarse con todo lo que la conciencia niega, tanto lo preconsciente como lo que está mas allá de lo consciente. Esto va a incluir la muerte, la pulsión, el instinto, la vida, lo inconsciente, la sexualidad, el dolor, pero también los estados que van más allá de la conciencia, lo desconocido(....).
Así, una manera de simbolizar a Escorpio es a través de dos serpientes enfrentadas. En lo profundo, todo el viaje de Escorpìo es darse cuenta que las dos serpientes son en realidad, una sola serpiente de dos cabezas: la vida en sí y la conciencia, la serpiente luminosa y la oscura".
Eugenio Carutti.
Eugenio Carutti.
Sobre la organización psíquica y los niveles de energía de Escorpio
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| Johfra Bosschart |
Según Carutti, la organización psíquica de Escorpio es estar atento a lo negado. Ahora, según la relación que mantenga con lo negado, hablaremos de distintos niveles en el cilindro de la energía escorpiana. Hay que recordar que en lo negado se halla la puerta de todo un mundo oscuro que Jung denominó el inconsciente colectivo, con el que es muy difícil relacionarse y preservar a la vez la frágil cohesión de la organización psicológica.
Por eso, el movimiento mas fácil para Escorpio, es entregarse y ser devorado por lo negado, siendo engullidas también todas las cualidades que la consciencia había traído a la psique a través del viaje "exterior de Leo, Virgo y Libra". Es en este nivel de Escorpio en el que se encuentra el aspecto mas crudo y menos refinado de la energía escorpiana, y el lado de su energía que ha sido mas estigmatizado por la sociedad. Aqui, dice Carutti, "sólo existe el poder, sólo existe la pulsión, y todo lo demás no existe. Ejemplos de este estadio son un Charles Manson, el sadismo y la perversión, o el paisaje psicológico presente en los libros de Dostoiewsky". En este primer estado de la energía escorpiana, la organización psíquica del individuo no es lo suficientemente fuerte como para resistir la atracción, fascinación y el encuentro con lo negado, y es absorbido por los contenidos del inconsciente.
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| Smaug, imagen del "el Hobbit" |
En un segundo estadio de la energía escorpiana, la conciencia es lo suficientemente fuerte como para resistirse a estos contenidos, pero no para integrarlos, y aparece un movimiento de rechazo y proyección de estos contenidos en el exterior. Aquí Escorpio se convierte en un cruzado que proyecta el intimo contacto que tiene con los contenidos inconscientes en la forma de una cruzada contra el mal, en cualquiera de las variantes en la que este "mal" pueda encontrarse. Aquí encontramos todo un abanico de personajes que tienen como característica común el estar polarizados en un extremo de la conciencia, proyectando sus demonios fuera y combatiendo contra ellos: policias, militares, jueces, religiosos, etc. Debajo de este rechazo a su propia oscuridad hay siempre una resistencia y un sentimiento de culpa. El sentimiento de culpa crea una necesidad y una cualidad de control, de que estos contenidos tienen que estar siempre bajo control. Controlar esta energía va sobrecargando poco a poco la estructura psicológica, dotándola de un fuerte rasgo de intensidad. Escorpio está siempre lidando con un alto e intenso nivel de energía interna. Este el por que en este estadio, la energía de Escorpio aparece psicológicamente como retenida y controlada, pero nos da la sensación de que puede explotar en cualquier momento, de que tratamos con una bomba de relojería. En este nivel, la organización psíquica se siente culpable de sentirse atraída y fascinada por estos contenidos, así que los controla y los proyecta al exterior, liberando con este movimiento algo de la angustia que produce la culpa.
En un tercer estadio, la organización psíquica es capaz de aceptar estos contenidos como suyos sin dejarse devorar por ellos. Esto es lo que Jung denominaba una correcta relación entre el yo y el inconsciente. Aquí Escorpio consigue integrar los dos caminos (exterior e interior) que ha recorrido la vida a través de la conciencia y lo inconsciente y que convergen en su psique. Cuando la energía de Escorpio es capaz de abrazar estos dos polos, aparece la cualidad de curar a otros. Escorpio no cura a los otros porque lo pretenda, sino porque ha ganado dentro de sí el poder de relacionarse y de convivir con lo negado, y sacar de ello la energía que tenía disponible para que el psiquismo pueda seguir creciendo y evolucionado. La forma de curación de Escorpio resulta a menudo intensa y dolorosa, porque su organización está diseñada para trabajar con los estados intensos, es decir, retenidos y acumulados, de la energía, pero es de lejos la mas eficaz para liberar la energía que hay disponible en lo negado, y que la conciencia necesita integrar para seguir su viaje por Sagitario y el resto del Zodiaco.
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Escorpio: Fuego y piedra
Escorpio: fuego y tierra...líquidos.
Agua de fuego y piedra.
Lava.
Y, con el tiempo, fertilidad.
Agua de fuego y piedra.
Lava.
Y, con el tiempo, fertilidad.
jueves, 9 de abril de 2015
Signos y patologías
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| Los Caballeros del Zodiaco, o Saint Seya, de Masami Kurumada |
La dificultad de integrar el poder y la pureza del arquetipo dentro del psiquismo humano aumenta conforme avanzamos en la complejidad de los signos. Esto crea una patología que podría definirse como caracteriológica, y que se va a identificar con los niveles mas bajos de lo que Carutti llama el cilindro de energía de cada signo.
Así, las patologías crecen también en complejidad según el signo al que pertenezcan. La impulsividad en Aries, la posesividad de Tauro, y la hiperactividad de Géminis dan lugar a la simbiosis o la dependencia de cáncer, al narcisismo de Leo, y la obsesividad de Virgo. A su vez, estas conforman la histeria de Libra, la perversión de Escorpio, y el dogmatismo de Sagitario. Estos desembocarán en la superyoización de Capricornio, en la marginalidad de Acuario y la desubicación y el escapismo de Piscis.
Y vuelta a empezar porque en el Zodiaco todo es circular y una energía sólo se transforma en otra en ciclos de complejidad creciente.
Y vuelta a empezar porque en el Zodiaco todo es circular y una energía sólo se transforma en otra en ciclos de complejidad creciente.
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Zodiaco y niveles de Identidad.
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| Anelle 2012 |
Siguiendo el Zodiaco, la primera forma de identidad que surge es el nosotros en Cáncer, luego el yo en Leo, y luego el otro, el tú en Libra. Lo Otro, que es ya intuído y sentido en Virgo, no en el sentido comunitario, sino como abstracción objetiva, llega con Capricornio, pero para eso ha sido necesario bajar hasta las profundidades de Escorpio e integrar la sombra colectiva, y también, haber expandido la conciencia con Sagitario y unificado identidades a través de un criterio global y universal.
Desde este punto de vista, el grado de identidad capricorniana es sumamente evolucionada, porque a través de su vaciamiento, de su impersonalización, abre la puerta al reino de lo transpersonal en el que se sumerge la identidad psicológica de Acuario y Piscis. En Acuario hay una especie de nosotros elegido, posterior y no anterior a la diferenciacíón de un yo, como había en Cáncer. Este Nosotros es un movimiento nuevo que tiene la facultad de que identidades individuadas y discriminadas elijan colaborar libremente respetando la cualidad y el ritmo de su propia auto-expresión. Un lugar en el que la singularidad y la colaboración coexisten.
Esto es la casa XI, que desde un punto de vista organizativo, constituye el ideal o el punto máximo de respeto y de sinergia entre todas las identidades. Aunque -Wilber dicreparía en este punto- el primer encuentro del yo psicológico con lo transpersonal se produce realmente en Escorpio, a través de una fractura y de una inmersión brutal y súbita, tanto en los reinos prepersonales, como transpersonales de la psique.
En Piscis la identidad se reabsorbe y se disuelve, de nuevo, para comenzar un nuevo ciclo, así que de la conciencia de la identidad de Piscis poco o nada puede decirse. Podríamos hablar de Conciencia Cósmica o Universal, pero decir esto también es arbitrario, ya que Piscis se experimenta fundamentalmente como una disolución de todas las formas en todas las formas, en el que ninguna identidad es ya posible. Para que haya cualquier tipo de identidad ha de haber algún tipo, por sutil que este sea, de forma o de diferenciación. En el fondo arquetípico de Piscis no existe nada de esto. Hay Pralaya: Disolución. O Absorción, según se mire.
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